Modelo de Contrato de Prenda

Modelo Contrato Prenda

En algún momento habrás necesitado de un modelo de contrato de prenda, aunque primero debes conocer todo lo que implica este vínculo. Por lo tanto, te hablaremos de los distintos usos útiles para asegurar el crédito de un acreedor, comprendiendo cuáles son los derechos y obligaciones a las que están sujetas las partes.

Modelo de contrato de prenda

  • Formato de fecha:MM barra DD barra AAAA
  • REUNIDOS

  • el cual será denominado como “EL ACREEDOR”, con el objetivo de celebrar un CONTRATO DE PRENDA.

  • DECLARACIONES

  • El ACREEDOR declara que su voluntad es aceptar el bien mueble en prenda, conservándola como si fuera propia y respondiendo a deterioros o perjuicios por su culpa o negligencia, restituyéndola cuando se haya pagado la deuda y sus intereses

  • Las partes se reconocen la mutua y suficiente capacidad legal para formalizar el presente contrato, libre y espontáneamente.

  • ACUERDAN


  • Se deja constancia del contrato con la firma de las partes implicadas.

    El deudor:                                                El acreedor:

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Modelo Contrato de prenda


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¿Qué es un contrato de Prenda según el Código Civil?

Básicamente, cuando hablamos de un contrato de prenda civil hablamos de una relación donde una de las partes entrega un bien mueble, considerado prenda, hacia un acreedor que resguardará la seguridad de su crédito.

Entonces, mediante este vínculo, el acreedor se asegura la prenda, reteniéndola o pagándola con ella, todo en caso de que el deudor no cumpla con sus obligaciones. Entonces, funciona como una especie de seguro para la persona a la que se le debe.

La intención es que sirva de motivación para que la persona que deba el crédito lo pague, pues, caso contrario, la prenda ya no le pertenecerá. Así, el deudor vuelve a obtener la prenda una vez pagado el crédito, aunque a veces se deben pagar montos adicionales por los gastos o los perjuicios ocasionados.

¿Cuáles son los derechos y obligaciones existentes entre las partes en el contrato de prenda civil?

Antes de comprender cómo funciona un contrato de prenda civil, debemos saber que se da un principal derecho en todo este asunto. Es decir, lo característico de este vínculo es que los artículos susceptibles de posesión, de acuerdo con el artículo 1864, pueden ser desplazados en términos de posesión hacia el titular del derecho, considerado acreedor, o hacia un tercero de común acuerdo, según indica el artículo 1863.

A su vez, las partes que intervienen son la del acreedor pignoraticio, que es el que conserva el aval de la prenda para el cumplimiento de la obligación del deudor, además del propietario de la cosa gravada, en caso de que la garantía sea prestada por un tercero y no por el deudor, de acuerdo con lo que menciona el artículo 1857 del Código Civil.

La prenda que puede ser objeto de transferencia tendrá que ser un bien mueble susceptible de posesión, según indica el artículo 1864. Además, deberá ser enajenable, como lo menciona el artículo 1858, siendo garantía de clase de obligaciones en condiciones suspensivas o resolutorias, como lo indica el artículo 1861. Todo esto pasará a menos de un acreedor pignoraticio, según el artículo 1863, o hacia un tercero de común acuerdo.

Básicamente, podríamos consignar que:

  • La prenda siempre es un derecho real de garantía para un acreedor. Esto se constituye en función del valor de determinados bienes para que se cumpla una obligación crediticia, de forma tal que la primera parte esté resguardada ante la segunda.
  • La prenda hace que el acreedor tenga la posibilidad de retener una cosa, haciendo también factible que un tercero disponga de la prenda hasta que la deuda se vea saldada.
  • El acreedor deberá restituir la cosa una vez cumplimentada la deuda, por lo que es una obligación cuidarla.

Por lo tanto, también hay distintos derechos y obligaciones a la hora de pensar en un formato de contrato de prenda.

Derechos del acreedor pignoraticio

  • Ius retentionis. El artículo 1866 menciona que el contrato de prenda hace que un acreedor tenga derecho a la retención de un bien mueble, o la posibilidad de que sea una tercera persona en conformidad a quien se le hubiese entregado, hasta que el deudor pague el crédito faltante. Si ocurriese que, mientras el acreedor tenga en su propiedad, el deudor tuviese otra deuda con él antes de que la primera se haya saldado, este podrá prorrogar la retención del bien primeramente retenido hasta que ambas deudas se contrajesen, es decir, hasta que todo el crédito esté saldado. Por ende, el derecho de retención implica que el acreedor tenga la posibilidad de alcanzar la seguridad de la cosa pignorada.
  • Ius distrahendi. En virtud de lo que establece el artículo 1872, el acreedor que no haya sido pagado con su crédito tendrá la posibilidad legal de enajenar al deudor de su prenda ante un Notario, que generará una subasta pública. Del mismo modo, se podrán acceder a otros procedimientos conformes con el Código de Comercio. Si el precio del bien superase la deuda que no se saldó, el sobrante se entregará al deudor. En caso de que fuese insuficiente, el acreedor conservará su crédito por la parte que le faltase, según el artículo 579 Ley de Enjuiciamiento Civil.
  • Ius prelationis. Este derecho aparece establecido en el artículo 1926, donde el crédito pignoraticio excluye a los demás hasta el momento en que se alcance el valor estipulado por la cosa que aparece en prenda del acreedor pignoraticio.
  • Compensación anticrética. En caso de que existiesen intereses sobre la prenda, el acreedor compensará los que perciba con los que se deba. En caso de que no se deban o se excedan, se imputarán al capital, según estipula el artículo 1868.
  • Ejercicio de acciones y reembolso de gastos. El artículo 1869 también establece que el acreedor pignoraticio tiene la capacidad de accionar sobre lo que competa al dueño de la cosa que se pignoró, reclamándola o defendiéndola frente a un tercero.
  • Transmisibilidad. El artículo 1528 establece que la venta o la cesión de un crédito también incluye a los derechos accesorios. De esta forma, la prenda se podrá transmitir junto con el crédito. En caso de que se haya establecido previamente la inalienabilidad del derecho de prenda podrá no ser aplicado.

Obligaciones del acreedor pignoraticio

  • El acreedor pignoraticio tendrá que cuidar la cosa que se da en forma de prenda por parte del deudor, de forma tal que esté en consonancia con la diligencia de un buen padre de familia, según estipula el artículo 1867.
  • En caso de que el bien en forma de prenda se pierda o se deteriore, responderá en función de lo que establece el propio Código Civil, según el artículo 1867. Es decir, tendrá en su responsabilidad los artículos del 1101 al 1107.
  • La cosa que el deudor otorgase al acreedor en forma de prenda implica una autorización por parte del primero hacia el segundo en caso de usarse, por lo que, si no responde ante esta obligación, el dueño podrá pedir que se constituya en un depósito, según establece el artículo 1870.
  • Del mismo modo, no será dueño absoluto de la cosa ni podrá disponerla, según establece el artículo 1859.
  • Una vez que se haya pagado la deuda con sus intereses, el acreedor deberá restituir la cosa a su dueño, que será el deudor, según establece el artículo 1871.

Derechos y obligaciones del deudor pignoraticio

El deudor pignoraticio seguirá siendo el constituyente de la prenda, al mismo tiempo que, como establece el artículo 1857, mantendrá la posesión de la cosa. Cuando el derecho de la prenda se extinga, en el caso de que haya pagado o cumplido con sus obligaciones según el artículo 1871, podrá pedir la restitución de la cosa-prenda.

¿Qué tipos de prendas existen?

Prenda legal

La prenda sin posesión está basado en el caso en que una de las partes hace su prestación antes que la otra haga efectiva la suya, aunque no necesariamente sea establecida una obligatoriedad jurídica, de forma tal que surja una necesidad de garantía del lado de la parte que genera el cumplimiento de sus obligaciones de forma anticipada, teniendo la capacidad de retener las cosas -prendas de posesión- o afectando al crédito del deudor por las cosas que no se reciben, pero que sí se aportan a la cosa inmueble del acreedor, siendo en este caso una prenda legal sin posesión.

Las prendas legales con posesión pueden ser la que sucede en los casos del porteador sobre los objetos porteados, según establece el Código de Comercio en su artículo 374. Otro punto que puede destacarse aquí es el artículo 1600 del Código Civil, que establece la prenda legal a favor de la persona que hizo una obra una cosa mueble hasta que la parte deudora pagase el crédito faltante, como ocurre en la compraventa.

En el caso de las prendas legales sin posesión, vemos que el arrendador puede ejercer un derecho sobre los bienes muebles del arrendatario de una finca arrendada, como se establece en el artículo 1922. En caso de que existiese una falta de regulación jurídica específica de acuerdo con el rubro, se establecerán las legislaturas existentes en los artículos 1863 y los siguientes que aparezcan en el Código Civil.

Prenda irregular

Básicamente, la prenda irregular es una garantía real pignoraticia donde el bien -prenda- que se entrega sirve como obligaciones en garantía de los bienes fungibles, siendo una especie de fianza monetaria, que tiene algunas diferencias con respecto a la prenda ordinaria.

Es decir, en este caso se genera una pignoración de una cantidad de dinero, no de monedas concretas. Entonces, el acreedor deberá restaurar la posesión de la cosa dada en prenda, teniendo como responsabilidad la de devolver la misma cantidad de dinero o intereses, en caso de que se arregle, sin necesidad de que sea el mismo que se entregó.

Prenda sobre derechos

Otra posibilidad es que se pignoren derechos. En este caso, no se transmite una cosa, sino el derecho en sí mismo, con la facultad de ejercerlo. Por lo tanto, aquí ocurren los mismos fundamentos que suceden en las prendas ordinarias, aunque queda excluida la prenda general de derechos.

Extinción de la prenda

La prenda se puede extinguir en los siguientes casos:

  • La extinción se puede hacer en el caso en que la deuda propiamente dicha se salde, algo que establece el artículo 1871 del Código Civil.
  • Otro punto importante que no todos conocen es que puede que se pierda la cosa pignorada. Es decir, el acreedor siempre deberá responsabilizarse de aquel bien-prenda que no le pertenece, por lo que si se pierde o se daña deberá responsabilizarse, por lo que se presumirá que se produjo por su culpa, salvo una prueba que indique lo contrario.
  • También puede suceder que el acreedor renunciase, siempre con un argumento válido.
  • Las extensiones de los derechos reales también afectarán la posibilidad de que se extinga, es decir, puede vencerse el término, cumplirse la condición suspensiva o regulatoria, entre otras cuestiones específicas de las prendas que estarán siendo protegidas por el acreedor.

Ejemplo de un contrato de prenda

El ejemplo de un vehículo es uno de los más comunes a la hora de pensar en cómo puede afectar una prenda. Es decir, vemos que un vehículo aparece en la situación o en el estado de prenda en el caso en que disponga de una limitación legal, en el sentido en que se permite utilizarlo, pero se restringe la propiedad.

Básicamente, ocurre cuando no se “está al día” con las patentes, por lo que un comprador debe asegurarse de que el anterior propietario tenga “los papeles al día”, de forma tal que uno no deba hacerse cargo de las multas que se generaron anteriormente.

Es por esto por lo que toda transferencia debe hacerse de forma legal, donde la parte anterior se comprometa a pagarla o incluso el futuro comprador pueda decidir solventar la deuda para que se quite la condición de prenda.

Como te habíamos comentado, tener un bien mueble en formato de prenda implica que el acreedor de la deuda, o sea la persona que deberá cobrar lo que el deudor debe, tenga una garantía de pago. Como se le restringirá la propiedad de un bien, se asume que la otra parte tendrá pretextos para afrontar sus deudas y saldarlas lo antes posible.

Entonces, la institución que había otorgado un crédito aparece protegida ante los incumplimientos con los pagos de deuda que provienen del deudor. Entonces, el deudor no tiene posibilidad de liquidar su auto -siempre que esté en condición de prenda- hasta que primero asuma los costos de sus obligaciones monetarias. Incluso, podríamos decir que funciona para que la persona reconozca cuáles son sus prioridades.

Puede que, entonces, te preguntes cuáles son las situaciones en las que un vehículo, por citar un ejemplo, pueda encontrarse en prenda. Como te habíamos dicho, la prenda se trata de un contrato voluntario de una persona con una institución financiera, asegurando la devolución de un dinero prestado a cambio de una garantía por parte del deudor.

En el caso de las compraventas, vemos que una persona puede solicitar un crédito para comprar un vehículo. Sin embargo, la empresa que otorga el crédito primero solicitará que el auto pase a la condición de prenda. En caso de que la persona no pague más su deuda, el bien podrá ser rematado para luego recuperar el dinero.

Incluso, vemos que los créditos inteligentes suelen ser uno de los ejemplos más claros a la hora de medir cómo funcionan las prendas. Por ejemplo, siempre se suele pagar el 20% de forma inicial, para luego pagarse el restante 50% -al transcurrir tres años, por citar un ejemplo, por lo que luego aparecerá la opción de devolver el auto, liquidar la cuota o tomar otro crédito, haciendo que el auto se encuentre siempre en esa posición.

En caso de que hayas comprado un auto en condición de prenda, te darás cuenta de que no podrás hacer una transferencia o inscribir el vehículo a tu nombre hasta que esa situación se haya eliminado. Por lo que te comentábamos, siempre debes revisar que todos los papeles estén al día, por lo que es necesario que el deudor pague ante la institución financiera.

Muchas veces, suele ocurrir que la parte interesada en comprar el vehículo se hace cargo del monto, descontándose de propio valor del automóvil, haciendo que el deudor pague. Es por esto por lo que muchos quieren desprenderse de sus bienes y limpiar su situación ante las instituciones financieras.

En este caso, para resolver las prendas, se deberá ejercer una cancelación de las obligaciones monetarias que se establecen en el contrato ante el vehículo que contrajo las prendas. O sea, hasta que no se haya estado al día con la empresa acreedora de la prenda, esta no podrá levantarse, por lo que habrá que disponer del dinero necesario para pasar a estar “en regla”.

Del mismo modo, el proceso para levantar una prenda no suele ser algo inmediato. La cuestión principal radica en que es muy probable que tengas que darle el dinero de forma anticipada al anterior dueño del vehículo que quieras comprar, de forma tal que este haga la transferencia y no decida estafarte.

Es por esto por lo que siempre se recomienda comprarle el vehículo a una persona que sea de tu confianza, de forma tal que puedas evitar cualquier tipo de estafa o situación inesperada con respecto a la prenda. Es decir, puede que hubieses arreglado un determinado tipo de acuerdo con la persona, pero sin que tú supieras que se daba la situación de la prenda en el vehículo.

Por lo tanto, además del coste en sí mismo de la transacción, deberás sumar la de ponerte al día con todas sus obligaciones crediticias. Por lo tanto, conviene conocer al detalle cómo funciona todo esto para evitar malos entendidos.